viernes, septiembre 22, 2006

Una decepción, una alegría y sueños de motos, policias y asesinas

Unos cuantos segundos han de bastar para experimentar la mayor parte de los sentimientos humanos, desde los más simples hasta los más complejos. Entonces no es raro que en hora y media yo haya experimentado unos tres o cuatro bien marcados.

Para empezar, quiero pedirle perdón a la pequeña víctima del día. Yo se que ya es muy tarde para decir o hacer nada, pajarito, pero aún así lo siento mucho pues tu muerte ha sido mi culpa. Digo que fue mi culpa porque yo fuí tonto al pensar que sólo porque los gatos parecen personas, en efecto lo eran en un sentido humano. Hoy he visto que estaba equivocado, y que no puedes separar al instinto del gato pues si no, dejaría de ser gato. De haberlo comprendido antes, habría tomado alguna medida para que tú, mientras volabas tranquilamente, te sintieses cansado y decidieses descansar tus pequeñas alas un momento en nuestro jardín. Esos 3 felinos pequeños y curiosos todavía te vieron y se aprovecharon de tu distracción. Ahora no eres más que los restos de un bocado de medio día. Fui tonto, lo siento. Más tonto aún porque me siento decepcionado de esos tres gatos, como si ellos hubiesen faltado a una norma elemental que habíamos establecido en convivencia. Debe ser porque los otros dos jamás han cazado un animal, e incluso al toffee le pasaba el hamster por encima sin que este dijese nada. Ya no puedo hacer nada por ti, pajarito, pero trataré que otros como tú no corran la misma suerte.

Luego vino la alegría, porque hoy vino a visitar una tía que no veía hace bastante tiempo, aunque en realidad, lo que me puso de mejor ánimo después del incidente con los gatos fue que esta tía trajo a su sobrinita. Una mocosa que no debe tener más de 7 u 8 años y es una monada. No me importa lo que piensen, a mi me gustan los niños y cada que tengo la oportunidad de ver a una mocosita tan simpática como esta, pienso que me gustaría tener una hija. Un hijo también estaría bien pero creo que no soy el mejor modelo de padre de hijo que hay aquí afuera en el mundo. Seguro que aunque pienso que no debe ser tan así, sería sobreprotector y engreidor hasta más no poder porque se me derrite el corazón, y si con mi nieta-gata ya me pasa, ya me imagino con mi hija o nieta propia.

Finalmente, acabo de tomarme una siesta y he tenido un sueño - no suelo recordar mis sueños así que eso ya es raro - en el que había una especie de conspiración para matar a alguien. Estaba el grupo de las asesinas (si, todas eran mujeres) entre las cuales estaban algunas personas que conozco y por otro lado la policía también tenía como miembros a algunos amigos. Después de peleas y tiroteos, terminan en una persecución en motocicletas por la panamericana sur, la cual empata con un puente gigantesco y en el que había una rampa que no debía estar ahí. Una de las motociclistas salta desde la rampa y de pronto me doy cuenta de que todo era parte de un juego de pc. De pronto me desperté y al día siguiente iba y le contaba a los involucrados pero mientras hablaba acerca de los detalles, volví a despertar aunque esta vez en el mundo real. Cuando miré la hora, solo habían pasado 10 minutos desde que dormí, y el sueño pareció durar varias horas.

Bueno, escribo esto mientras que me esperan para tomar lonche así que mejor me voy de una vez.